Diez niños intoxicados con cannabis en lo que va del año

Una bebé de menos de 1 año llegó con un cuadro de intoxicación por marihuana al Centro Hospitalario Pereira Rossell la semana pasada. El motivo de consulta en la emergencia no fue la droga, sino que la niña tenía convulsiones. Luego de hacerle exámenes, el equipo médico descubrió que había sido cannabis la sustancia que desencadenó el cuadro neurológico agudo.

La mujer se angustió por el diagnóstico y se fugó con su hija del hospital, porque tomó los comentarios de los médicos como una acusación. Con ayuda de la Policía, los especialistas del hospital se contactaron con la comisaría del barrio y lograron que la madre internara nuevamente a la niña.

Aunque la salud de la bebé no corre peligro, los médicos no le dan el alta para estudiar aún más su contexto familiar y asegurarse de que la situación no se repita.
El subdirector del Hospital Pediátrico del Pereira Rossell, Gabriel Peluffo, dijo a El Observador que en lo que va del 2017 recibieron a 10 niños intoxicados por cannabis, es decir más de uno por mes. Y agregó que la cifra no está lejos de lo frecuente, ya que por año reciben unos 20 casos.

El médico reconoció que el consumo de esta droga está extendido en la población de padres que asisten a ese centro pediátrico. “Cada tanto aparecen este tipo de casos, no es raro que tengamos que enfrentar estos diagnósticos”, afirmó Peluffo.

El equipo multidisciplinario que atiende estos casos está compuesto por un pediatra, un asistente social y un psiquiatra infantil. En el caso de la bebé que llegó esta semana, los profesionales elaborarán un informe y a partir de ese documento se determinará si el caso se judicializa o no.
Cuando el consumo fue accidental, los médicos dejan que los hijos se queden con sus padres y les advierten que no puede volver a suceder. Si la evaluación revela maltrato infantil, el caso se resuelve en la Justicia.

En el caso de la bebé, los especialistas no determinaron aún cuál fue la vía de ingesta. Peluffo afirmó que la causa de las convulsiones puede haber sido el consumo materno, es decir, que la madre haya fumado marihuana aunque está cursando la lactancia. De todos modos, aclaró que si los adultos consumen cannabis cerca de los niños, el humo también puede tener efectos perjudiciales.

 

Formas de consumo

 

Al Pereira Rossell llegan niños que se intoxicaron con marihuana de distintas formas. Por ejemplo, puede suceder que los padres hayan fumado y dejaran las colillas sobre las mesas, al alcance de sus hijos. En estos casos, los niños se comen los restos de los cigarrillos y sufren los efectos psicoactivos de la droga.

Peluffo explicó que es frecuente que este incidente ocurra entre los niños de 1 y 2 años, porque empiezan a caminar y pueden alcanzar las colillas.
El pediatra aclaró que en los últimos años no se constataron casos en el Pereira Rossell en los que los adultos les dieran marihuana a los niños. “En la mayoría de los casos es negligencia, accidentes o desconocimiento de la madre de que a través del pecho podía pasarle la sustancia”, explicó.

Peluffo sostuvo que las drogas tienen un efecto distinto en los niños que en los adultos, por lo que las reacciones a las sustancias pueden ser variables. En algunos casos, cuando los menores llegan con un cuadro de intoxicación, los síntomas pueden ser somnolencia o confusión.
Sin embargo, hay otros más graves que implican convulsiones. En ese sentido, explicó que los grados de absorción de las sustancias en los niños son diferentes, por lo que sus reacciones también.

 

El abordaje

 

“Todo esto está en el contexto de priorizar la seguridad y la salud del niño, el hospital no es una prisión”, señaló el pediatra. El principal problema con el que se encuentran los especialistas es que los padres toman el diagnóstico como una acusación –como sucedió la semana pasada–, por lo que deben comunicarlo con mucho cuidado.

Peluffo contó que los profesionales que trabajan en la emergencia del Pereira Rossell están entrenados para lidiar con estos casos. De hecho, la mayoría de las consultas no se vinculan con drogas, sino que los médicos descubren que el niño se intoxicó una vez que le realizan análisis. Por ese motivo es muy difícil decirle a los padres que hay restos de sustancias psicoactivas en el organismo de su hijo, ya que los adultos concurren cuando ven los síntomas.
Una vez que los padres entienden que deben permanecer en el hospital, el equipo los entrevista y los guía en la crianza. Siempre con la esperanza de que el niño no vuelva por ese motivo.

 

Otras intoxicaciones

 

Gabriel Peluffo, subdirector del área pediátrica del Pereira Rossell, explicó que no es común que haya niños que lleguen al centro luego de haber consumido cocaína o pasta base. Sin embargo, aclaró que ya tuvieron casos así. Los cuadros más comunes son los que involucran medicamentos psiquiátricos o para el corazón, que desencadenan diagnósticos muy graves. También consultaron niños que consumieron alcohol o sustancias cáusticas.

Diez niños intoxicados con cannabis en lo que va del año

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s